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Leandro Martínez, jefe del servicio de Dermatología del Hospital Regional

Leandro Martínez: «Nuestra piel depende en un 25% de la genética y en un 75% de cómo vivimos»

«No hay que criminalizar al sol, pero sí hay que protegerse, porque estamos viviendo una auténtica epidemia de cáncer de piel»

Leandro Martínez afirma que la protección con factor 50 debería ser la referencia en la cara para todo el mundo. / Ñito Salas
Ana Barreales

«No hay que criminalizar al sol, pero sí hay que aprender a convivir con él»,  evitando las horas de máxima radiación, limitando el tiempo, utilizando protectores y poniéndonos a la sombra», afirma Leandro Martínez,  jefe del servicio de dermatología del Hospital Regional. «Nuestra piel depende en un 25% de la genética y en un 75% de elecciones que hacemos. La radiación solar está provocando una auténtica epidemia de cáncer de piel, pero además causa envejecimiento. Los dermatólogos vemos una piel y sabemos que es la de un fumador. El estrés, las horas de sueño y la contaminación también influyen».

- ¿Es compatible estar en una ciudad como Málaga, disfrutar de la playa y cuidar la piel?

- Sí. Lo que tenemos es una verdadera suerte. Eso sí, hay que protegerse.

- ¿Qué es más importante:  el tiempo que pasamos al sol o a qué horas lo hacemos?

- Son dos factores fundamentales. Una exposición prolongada hace que asumamos más riesgos para nuestra piel y acumulemos más radiación ultravioleta y luego hay una franja horaria en la que la radiación solar es máxima. Depende de la estación, pero en verano  desde las 12 a las cinco de la tarde aproximadamente tenemos el índice mayor y es el momento en el que debemos evitar exponernos.

- ¿En niños y adolescentes hay que tener más cuidado?

- En niños debemos tener un cuidado excepcional. La piel tiene memoria y la posibilidad de desarrollar un cáncer va a depender mucho de esos hábitos de exposición solar en la infancia que les inculcamos los adultos.

- Para los que lo hicimos mal en su momento ¿Hay alguna forma de revertir ese daño?

- Bueno, lo que ya hemos acumulado nuestro es, como los años vividos. Lo primero que tenemos que evitar es seguir acumulando un exceso de radiación ultravioleta, pero los dermatólogos sí tenemos tratamientos con láser, con fuentes de luz para foto rejuvenecimiento cuando el daño es solo estético o también  para el tratamiento de las lesiones actínicas, esas causadas por el sol y que empiezan a degenerar la piel, incluso que van camino del cáncer de piel. Entonces sí tenemos herramientas, tecnología, tratamientos con los que mejorar ese daño.

- ¿Esos tratamientos no sólo sirven para mejorar la piel en cuanto a envejecimiento, sino en cuanto a las probabilidades de desarrollar un cáncer de piel?

- Efectivamente, podemos destruir lesiones que son ya premalignas o en algunos casos, un cáncer de piel muy superficial, aunque la mayoría de las veces cuando identificamos un cáncer de piel tenemos que recurrir ya a la cirugía.

- ¿Cómo podemos conseguir vitamina D del sol?

-  Eso no tiene que ser un salvoconducto para exponerse al sol sin medida. Con 15 minutos al día, evitando la cara,  sería suficiente. Y en ese tiempo es rarísimo que lleguemos a la quemadura. Pero no hay que criminalizar el sol, porque también es bueno y debemos aprender a convivir con él. Y hay muchos alimentos fundamentales para sintetizar la vitamina D del sol: los lácteos, los huevos, el hígado... Y los suplementos de vitamina D cuando son necesarios.

- ¿Qué factor de protección hay que usar? ¿Qué cantidad y con qué frecuencia?

- En la cara un factor 50  debe ser la referencia, y en el cuerpo, un 50 para la gente con pieles claras y los más morenos pueden bajar a un 30. En cuanto a la cantidad hay una regla muy fácil:la que cabe en dos dedos (índice y anular)  para la cara, dos para cada brazo y así sucesivamente. Y reaplicarla al menos cada dos horas.

- ¿Son las cremas realmente resistentes al agua?

- La mayoría resiste una serie de lavados, pero van perdiendo eficacia y cuando nos secamos, también. Antes decíamos que había que ponérsela al menos media hora antes, pero ahora sabemos que hace efecto casi inmediatamente.  De todas formas, la crema no es el único aliado para protegernos y convivir con el sol. Seleccionemos el tiempo, la franja horaria, busquemos la sombra de la sombrilla y de los chiringuitos , usemos ropa adecuada...

- ¿Y en la cabeza?

- Un sombrerito, una gorra, una pamela... para disfrutar del verano y del sol, ya que de otra forma nos pasa factura, no sólo con el cáncer de piel, que es ya una auténtica epidemia, porque cada vez vemos más y a edades más tempranas, sino también porque causa envejecimiento. Algunos compañeros dicen que el mejor tratamiento antiedad es la protección solar. Yo me resisto un poco porque también funcionan bien las fuentes de luz con láser, con dispositivos emisores de energía o inyectables, pero es verdad que la protección del sol es fundamental. Es uno de esos factores de lo que se llama exposoma, que es un término que describió Christopher Wild. Él dirigía la agencia de investigación contra el cáncer e identificó y puso nombre a algo que ya sabíamos: no todo es genética. Tanto es así, que hoy se acepta que tu genética te va a marcar el aspecto de la piel en un 25%, pero hay un 75% de elecciones de cómo vive cada uno para poder mejorarla. Y ahí están los rayos ultravioleta, que son los que provocan el cáncer de piel, el envejecimiento… pero también está la radiación visible, la luz que nos permite ver, y los infrarrojos, que son los que nos dan esa sensación de calor, que también envejecen la piel y la manchan. Además luego hay otros factores que influyen en su estado. Lo que los dermatólogos llamamos alimentación dermosaludable, muy cercana a la dieta mediterránea, que nos permite tener una piel sana. Además de las frutas, verduras y legumbres aquí tenemos la suerte de tener pescados con grasas de altísima calidad, como la sardina, el espetito malagueño. También el tabaco se nota, como el estrés, las horas de sueño, la contaminación… Los dermatólogos vemos una piel y sabemos que es de un fumador.

- ¿De la luz azul también tenemos que protegernos?

- Sí se ha visto que la luz azul de las pantallas, de los móviles también puede provocar cambios pigmentarios en la piel y envejecimiento, así que los fotoprotectores están incorporando filtros para esto.

- ¿Las texturas en aceite, crema o bruma son igualmente válidas?

- Sí. En pieles más grasas recomendamos texturas que no aumenten esa grasa y en las secas intentamos dar un poco más de hidratación con la protección. La bruma es muy cómoda, sobre todo en la reaplicación.

- El mejor protector es el que se utiliza, ¿no?

- Sin duda.

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